Me pasa que siempre me distraigo fácilmente de lo que estoy haciendo por lo que quiero hacer, me pasa que si estoy haciendo una redacción de liderazgo para la universidad abro esta ventana y comienzo a escribir de lo que me pasa, y como es que me pasa. Me pasa que me encanta el sonido de mis manos rasgando el teclado y cruzando de palabras conocidas y por conocer por mi mente para tratar de expresar y decorar lo que siento y lo que pienso.
Me pasa que de una manera extraordinaria toco tos brazos y no puedo soltarlos y dejarlos de acariciar, me pasa que de esa misma forma observar tus labios y tus ojos, tu rostro tu cabello se vuelve la actividad más exquisita de las actividades que he realizado. Me pasa que observar a mi familia, pasar tiempo con ellos y conocerlos a pesar que creo saber todo de ellos por el tiempo que he convivido me doy cuenta que es diferente que ellos al igual que yo cambian, tienen algo nuevo que mostrar, desean atención, viven y su tiempo pasa, sus experiencias, sus vivencias, tu vida cambia.
Me pasa que la naturaleza crea en mi un tacto invaluable , un oído placiente al escuchar el sonido de las aves, el viento, y todo lo que me rodea que esta exactamente donde debe estar para mostrarme lo que debo observar. Me pasa que la vida da mil vueltas que estamos en constante movimiento y que dormir es perder 7 horas de maravillosas emociones.
Me pasa que al leer suelo transportarme de mi mente a la mente de quién escribió para así simplemente sentir que he vivido una época distinta, en otro lugar, otros acontecimientos y aplaudir a la existencia de las palabras sobretodo de quién las expresa de tal manera que enchinan mi piel o a diferencia de quién no sabe como hacerlo pero que súbitamente cuando lo hacen por ser estas autenticas brotan y se quedan ahí, simplemente ahí, en nuestra alma y corazón.
Escribiré hasta que mis dedos sangren, mi alma se deshidrate y mi mente se colapse...
Wednesday, March 26, 2014
Monday, March 24, 2014
...Si de por si inerte como para describirlo...
De algunos meses para acá ya no noto la diferencia entre un lunes, martes o miércoles, será porque en cada uno de estos días me dispongo a hacer lo mismo, una vida monótona, llena de Radiohead, Aterciopelados, Kiss, algo de todo y todo de nada. Y escribo sin un fin, sin saber quién lo leerá, ni el motivo de esto; Yo sólo últimamente estoy tan deprimida que ya no entiendo que significa esto, ni tan sólo entiendo si aun sigo y ya estoy fuera. Me fui a un pozo sin fondo y sin salida sin darme cuenta, yo lo busqué y no pensé en consecuencias, sólo me hundí y no quiero ni salir ni seguir ahí.
Son esas ocasiones que no intuyes ni en que estas metida ni de cuál saliste, si estas mejor así o quizá estabas mejor de otro ángulo, sólo estas en un fondo blanco, eres un punto negro y no sientes ni tristeza ni alegría, estas esperando no sé qué para partir de ahí. Sin alguna meta, ni sentido de pertenencia a nada, pero tampoco eres dependiente de ello, tampoco buscas nada.
Es como sí, no o si fueran igual que tal vez o quizá, nada varía, nada acontece sólo pasa el tiempo y no existe un variante en su ausencia. Ni hace más falta ni menos, sólo no está y eso es diferente. Lágrimas de consuelo y sonrisas de ánimo, pero al final sigue todo igual y tan jodido el tiempo en que se marchó que no he decidido si lo necesito o no.
Basta con auto aniquilarse con los recuerdo que hacen de mi día, un día por así llamarlo, y existe tal momento que vivimos que vuelve a mi inerte existencia actual y golpea mi cabeza con un toque de esperanza de que tal vez volverá, pero no sé para que, si eso sea bueno o malo.
Los sueños aun no cesan, y las horas de su posible visita aun incitan mi concentración, la persiana aun es pellizcada por mi nerviosismo y los autos parecidos aun provocan un cosquilleo implacable en mi estómago, su nombre, ese nombre que considero el más perfecto e intangible aun retumba en mi cabeza cuando estoy apunto de decir cualquier nombre masculino que ni siquiera tenga la "A" al principio, pero ahí esta, esperando a escapar cuando ya no pueda esconderlo más.
Y salir, y hablar, y beber, y convivir, es aun más innecesario que permanecer y esperar, aunque esperar signifique sollozar aun más, prefiero salir a dónde el sepa que yo puedo estar, y reencontrarnos como de casualidad, porque las casualidades lo hacen todo más romántico, así como nuestro vago primer encuentro, que de por si no lo recuerdo completamente, no puedo olvidarlo a la vez. ¡Oh, que martirio haberte vivido!
Son esas ocasiones que no intuyes ni en que estas metida ni de cuál saliste, si estas mejor así o quizá estabas mejor de otro ángulo, sólo estas en un fondo blanco, eres un punto negro y no sientes ni tristeza ni alegría, estas esperando no sé qué para partir de ahí. Sin alguna meta, ni sentido de pertenencia a nada, pero tampoco eres dependiente de ello, tampoco buscas nada.
Es como sí, no o si fueran igual que tal vez o quizá, nada varía, nada acontece sólo pasa el tiempo y no existe un variante en su ausencia. Ni hace más falta ni menos, sólo no está y eso es diferente. Lágrimas de consuelo y sonrisas de ánimo, pero al final sigue todo igual y tan jodido el tiempo en que se marchó que no he decidido si lo necesito o no.
Basta con auto aniquilarse con los recuerdo que hacen de mi día, un día por así llamarlo, y existe tal momento que vivimos que vuelve a mi inerte existencia actual y golpea mi cabeza con un toque de esperanza de que tal vez volverá, pero no sé para que, si eso sea bueno o malo.
Los sueños aun no cesan, y las horas de su posible visita aun incitan mi concentración, la persiana aun es pellizcada por mi nerviosismo y los autos parecidos aun provocan un cosquilleo implacable en mi estómago, su nombre, ese nombre que considero el más perfecto e intangible aun retumba en mi cabeza cuando estoy apunto de decir cualquier nombre masculino que ni siquiera tenga la "A" al principio, pero ahí esta, esperando a escapar cuando ya no pueda esconderlo más.
Y salir, y hablar, y beber, y convivir, es aun más innecesario que permanecer y esperar, aunque esperar signifique sollozar aun más, prefiero salir a dónde el sepa que yo puedo estar, y reencontrarnos como de casualidad, porque las casualidades lo hacen todo más romántico, así como nuestro vago primer encuentro, que de por si no lo recuerdo completamente, no puedo olvidarlo a la vez. ¡Oh, que martirio haberte vivido!
Isabel Román
Friday, March 21, 2014
...
...Alguna noche en algún lugar una joven decidió colocar su colección de muñecas de porcelana, que durante algunos cumpleaños le había regalado su madre, frente a su cama. Ella no imaginaba el poder que éstas tendrían sobre ella, a la madrugada sintió el cuerpo frío pero cálido a la vez, sólo pudo abrir un poco sus parpados al sentir un movimiento extraño de su cama en horizontal. La joven,
no quiso buscar una respuesta, fue ahí cuándo supo el miedo que sus muñecas ejercían en ella, prefirió dormir, y aunque ella nunca lo analizo alguien sabe que ella trago este miedo, para convertir el terror y poder que estas ejercían sobre ella, para sí...
no quiso buscar una respuesta, fue ahí cuándo supo el miedo que sus muñecas ejercían en ella, prefirió dormir, y aunque ella nunca lo analizo alguien sabe que ella trago este miedo, para convertir el terror y poder que estas ejercían sobre ella, para sí...
Ahora vivo el verdadero duelo, en que no sé nada de esta
persona, y los momentos negativos de un olvido han llegado a mí. Ya dije su nombre en público por accidente, y
3 segundos después me vinieron las lágrimas, ya he llorado a cada instante por
una semana, las pesadillas ni se diga, es sorprendente la forma en la que te inyectas
otro pensamiento durante el día y terminas con su cara, su silencio, su
ausencia en tu puto sueño.
Yo no sé tú, pero yo estoy harta de que me cales en los
huesos, me dueles y me excitas al mismo tiempo.
He pensado en la posibilidad de buscarte para matar el miedo que siente
mi interior de perderte, pero conforme pasan los días vuelvo a ser yo, retomo
la idea de ser feliz estando feliz y viviendo feliz, y a tu lado ya no podría
ser feliz.
Tal vez sea feliz de una manera nostálgica y dura al mismo
tiempo, sin embargo, desisto de la idea de estar contigo para llenar este
vacío que dejaste. Un secreto es que he
preguntado por ti, y al saber que estar bien me he sentido mejor, yo no quiero
nada negativo para ti, simplemente te deseo un bien, y punto.
Me es imposible imaginar porque me lastimaste de esta forma,
y aunque creo que no lo hiciste a propósito, tampoco lo hiciste de la mejor
manera porque se suponía que me conocías, en el momento que te dije que sacabas
lo mejor de mí y lo convertías en caca, no estaba bromeando, pues ya no me
siento tan yo, ahora me siento más como tú.
Yo sé que pronto estaré bien, volveré a sonreír como antes, volverán
mis sueños surreales pero al menos ya sin ti, dejaré de escribir sobre
nosotros, tal vez hasta salga con otras personas, el problema es que aun no te
cierro la puerta. Aun la he dejado abierta por si tu intentas regresar, otra
vez.
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